Hoy suena mi celular. Es mi madre para saludarme por el día del periodista. Maldición.
Llega un mensaje de texto muy bonito de Ale, que me saluda por el día del periodista. Esto se pone peor…
En el msn me cruzo a Matías (no daba para poner “Gordo Matías”) que me saluda y hasta me manda un video. Suficiente: si un amigo y compañero de Facultad me saluda en este día, es que ya no hay nada que hacer…
Después de todo, no tengo porque ponerme en exquisito, si lo primero que hice en mi vida de comunicador fue una revista (a los 10 años, se llamaba La Voz de Primaria; prometo poner imágenes en breve) y luego un programa de radio (a los 12; por suerte no hay audio de eso. Creo…).
Ya estoy cansado de explicarle a tías, vecinos y conocidos qué es un comunicador. Definitivamente, es momento de resignarme a que me saluden en el día del periodista. Después de todo, no hay otro día en el calendario en el que me saluden por mi trabajo. Y siempre es lindo que me llamen para saludar.
Señoras y Señores, mi saludo y homenaje a los periodistas, a quienes (en algunos casos) respeto mucho y los felicito por el esfuerzo que hacen (unos pocos) para que todavía, no todo tenga precio.
Les dejo entonces un video realizado por Rombo Velox. A los amigos que trabajan allí, Matías, Freddy, Franco y al mismísimo Sr. Tarrés, Muchas Gracias.
Firma: un Comunicador social… o periodista, como más le guste.